lunes, 16 de julio de 2012

Una escapada a Cabo de Gata

Dos desconocidos que resumen el espíritu de la escapada
Este fin de semana ha sido un soplo de aire. He conseguido un poco de oxigeno para seguir con el día a día. Para poder sobreponerme  a la precariedad del presente y a la inconsistencia del futuro.

Siempre hay un hueco por el que poder escaparte, siempre hay un destino que decide acogerte. Exiliado de la crisis, de la prima y del riesgo.

En mi caso y por algo mas de 25 horas he vuelto a retomar la esencia, a empaparme de sol, olas y viento. He escapado, he vuelto a Cabo de gata.

La playa de El Monsul
Me encanta su costa virgen, desértica, añorante y áspera. Me inspiran sus campos secos como la vida misma, su tiempo cadencioso y lleno de verdad; su aire que quema y su cielo impoluto.





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