lunes, 25 de febrero de 2013

El remanso



Después de una curva cerrada a izquierdas, de unos dos kilómetros,de carretera rural/ruralísima y una rampa de cerca del 25% allá arriba esta la casa que mi padre ha hecho con sus propias manos.

Allí, no tengo cobertura móvil y nadie sabe ni si quiera lo que es Google. La radio es un transistor que a veces(solo a veces) acompaña a las mujeres mientras preparan el arroz, de sabor fuerte y cocción con fuego a la leña.

Revolotean las gallinas , el viento a veces sopla fuerte atrapado en este valle, choca con unos muros de piedra arenisca que lo devuelven hacia el otro extremo. A lo lejos ruge lo que parece una moto sierra o un aficionado al cross haciendo cabriolas, no lo se.

Los hombres se afanan en construir no se que historia en el gallinero, en su algarabía obrera juraria que son felices trabajando un domingo. Quizas ese trabajo sea el descanso de la vida. De la crisis, de los hijos en problemas, de...

Este es el remanso de paz; de cosas a la antigua de raíces; de callos en las manos y de aire fresco.


viernes, 15 de febrero de 2013

¿Cuanto?


Nos levantamos todos los días con la arcada de la corrupción, con el pinchazo de saber que mientras nos dejamos las pestañas , las manos y el alma en el trabajo o en intentar encontrarlo hay otros que juegan a otra cosa.

Pasamos el día con el miedo en el cuerpo, los que tienen con que ganarse el pan acojonados ante un ciclo económico que saben que no acabara así de fácil  no era la confianza como nos decía Rajoy. Los que no lo tienen se ven aprendiendo alemán a marchas forzadas o al amparo de un puente, pronto muy pronto. Y mientras tanto una estirpe de estómagos agradecidos y abraza farolas de diverso pelaje se da abrazos putrefactos y hediondos apretones de manos.

Por la noche la almohada nos susurra la rebelión, las mantas nos abrigan con esmero e irradian cabreo e indignación. El sueño nos trae el necesario descanso, pero no reposo, porque estamos bajo la espada de Damocles, vivimos con pavor. Mientras tanto otra clase de gente vive por encima de nuestras posibilidades, roban , mangonean y se aplauden entre si en los restaurantes de 200 € el cubierto. 

Con el movimiento REM llegan los propósitos:  mañana me levantaré y saldré a la calle, merecemos una democracia de verdad, merecemos un futuro...

Llega de nuevo el alba y empezamos de nuevo: arcadas;pinchazos; miedo; desamparo; rebelión; cabreo e indignación.¿Cuanto aguantaremos así?. 


La penúltima vez en Italia

Que mejor manera de volver a abrir este blog que con la bellisima Italia. Hace ya seis meses que anduve por aquella maravillosa tierra. S...