martes, 25 de enero de 2011

Cuando casi reniego

Hoy he estado a punto de renegar. Es la lujuria de los desesperados. La he visto asomarse a la ventana esta mañana. Casi me convence y me convierto en un neocon-neoliberal peligroso y resabiado, los peores. Casi me convierto al dogma malévolo y alienante de los que no creen más que en Adam Smith y la escuela de Chicago. Casi me como el pan de mi padre y mis abuelos, casi me olvido que el futuro siempre lo hicieron los que no renegaron nunca.

A veces pasa, que a uno le tiemblan los ideales y se deja llevar por la sencillez de la demagogia. En estos días de espesas nubes de zozobra es fácil, es muy fácil. Esta tarde en las calles de Murcia la enésima manifa de funcionarios: Si la manifestación fuera contra los mercados, contra las avaricias de los chiringuitos financieros, contra los políticos corruptos, contra la especulación, contra el recorte de derechos de TODOS los trabajadores, contra el gobierno de Moody´s, contra la UE y sus tejemanejes, contra China y su competencia desleal… allí estaría yo.

Pero las movilizaciones no van en contra del sistema, y eso duele, a cada uno lo suyo. Yo llevo en paro desde Octubre de 2009, no cobro ni un duro de nadie, vivo de momento de lo poco que pude ahorrar con mi despido. Yo también he pagado el rescate de Grecia, el fondo de ayuda a los bancos, la especulación urbanística, el modelo del ladrillo de Valcárcel, a mí en la inerte lista no preferente me van a salir telas de araña…Y no tengo ningún derecho, por eso no me los pueden quitar. Por eso no voy a ir, porque no es contra el sistema injusto en el que vivimos, es a favor de unos pocos. Es por no cambiar nada, por no empujar. Aun asi, desde el abismo, los animo en su propia guerra.

Estoy convencido de que la batalla esta más allá de las estrategias electorales. Es imposible morder a quien manda de verdad porque tenemos una democracia de chichinabo, donde los que mandan hablan inglés y (cada vez mas) chino. Y además me quieren convencer que la lucha es legítima. Si se luchara por TODOS los trabajadores, por todos los que ven asomar el hambre por detrás de los que no quieren arrimar el hombro, allí con mi pica de Flandes estaría yo.

Asi que hoy bregando contra el pensamiento único a dos bandas (PP y PSOE, me da igual), me he rehecho y sigo creyendo que lo único que de verdad merece la pena es la utopía, cada uno la suya, que es donde vive la esperanza.

La penúltima vez en Italia

Que mejor manera de volver a abrir este blog que con la bellisima Italia. Hace ya seis meses que anduve por aquella maravillosa tierra. S...