viernes, 18 de junio de 2010

El verano no llega

Hoy por ser viernes debería proponer unas cuantas cosas para este finde, pero como lo voy a pasar encerrado en casa estudiando no me apetece, la verdad.
Por eso he decidido hablar del tiempo.
Esta llegando el verano, le esta costando mucho trabajo. Parece una metáfora de la tan traída y llevada "salida de la crisis": entre que el tiempo no se deja, y que estamos encerrados cada uno en lo nuestro no conseguimos sentir el calorcito que tan bien viene, que revitaliza y rejuvenece.

Esta pasada semana he visto cosas que yo mismo he pasado antes, he degustado el sufrimiento de alguien a quien aprecio mucho. He empatizado y lo he sentido de verdad.
También y aunque sea mucho menos importante, he tenido mi primer ataque de nervios, de una manera sosegada y light, cuando me dijeron que mañana tenia el acto de presentación de la opopesadilla y me vi con 1000 folios encima de la mesa, con poco orden y menos concierto. Ya esta solucionado y mañana allí estaré.
En otro orden de cosas mi querida selección de Fútbol, volvió a devolvernos al pasado, a fecha anterior a 2008 y nos dio un guantazo de desilusión.
Por otro lado ayer me comunicaron que mi tobillo esta a un 90% recuperado aunque sigue hinchado y amoratado seis meses y medio después de la lesión. Parece que este verano podre moverme normalmente, aunque no volveré a las canchas hasta la temporada 2010/2011.

Lo dicho que enfrascado en el quehacer de la vida, con pequeños y grandes dramas de por medio se me ha ido otra semana  donde hemos tenido lluvias torrenciales primero y un  sol espectacular después, cosas de la meteorología.  Yo salgo al porche de mi pequeño bungalow y veo brillar el cielo en un azul mediterraneo maravilloso, pero de inmediato mi cabeza se nubla con preocupaciones e inmediateces.
El verano esta cerca, pero no termina de llegar.

Intuyo sus noches calientes en la lejanía, en mi mente se amontonan recuerdos de otros estíos mas jóvenes e iluminados por las estrellas, días donde el furor urbanístico era hacer un castillo mas grande que el de tu prima, donde yo era el piloto de una roca que parecía un boeing 747 y viajaba por todo el mundo y donde la burbuja explotaba cuando la ola se llevaba los castillos, el avión y nos dejaba las risas. Tardes de bicicleta: Indurain ganando tours y nosotros tan felices con las rodillas despellejadas. Ese verano esta cerca pero ya se fue, al igual que el que esta cerca pero aun no llego.

Atrapado en el día a día, entre idas y venidas, entre ellos y nosotros se me escapa el pasado y huye el presente esperando un verano que no termina de llegar. 

La penúltima vez en Italia

Que mejor manera de volver a abrir este blog que con la bellisima Italia. Hace ya seis meses que anduve por aquella maravillosa tierra. S...