viernes, 20 de mayo de 2011

No es una revolución, majestad, es una mutación.

El titulo de esta entrada es un grafiti que apareció en la universidad de Nanterre en Mayo de 1968. Efectivamente no era una revolucion, solo que como con ironia decia esa pintada, hay cosas que mutan y cambian para siempre las sociedades. No querian cambiar de gobierno, querian cambiar la forma de gobierno. Que se lo digan a Luis XVI. 

Desde siempre en este blog me he quejado de lo poco que se moviliza la sociedad española. En el año y pico que llevo publicando, en mas de 140 entradas, siempre he dajado ver que echaba de menos la sangre corriendo por las venas de nuestra juventud.  Parecía que los únicos que se manifestaban eran los compañeros funcionarios cuando les recortaban sus "derechos", parecía que el resto de la sociedad acuciada por un 20% de desempleo .Y una clase, son una clase per se, una élite dirigente patética no iba a despertar nunca. En mi tierra, con una abrumadora mayoría absoluta del PP, cuando las cosas iban "bien", merito de Valcarcel, cuando van mal demérito de Zapatero...Y además con sorna y chufla nos venden la moto.

Desde este pequeño rincón que cultivo con mucho cariño siempre he dejado escrito que añoro los días en que París era una fiesta, cuando aun existían ideologías, cuando era posible ser feminista , cuando tenia sentido ser ecologista porque se podía luchar amarrado a un árbol sin que Mercadona te patrocinara, se podía dejar a los niños jugar en la calle, crecer agarrados a una gran roca que les diera seguridad.

Sobre todo en este diario siempre, siempre me he quejado de que estábamos tan acostumbrados a que nos cepillaran el traje que ya nos daba igual. Siempre me he dado cabezazos contra la pantalla cuando veía que la gente aplaudía a la chusma que son los políticos corruptos. Siempre he flipado con un sistema que se llama monarquía, que ha arrastrado la honra de este país por el lodazal durante siglos, y que aun hoy se vende como el mejor garante de la democracia...Cuando es hereditario ¿¿??.

En definitiva he contado lo que veía alrededor mio y en mi mismo. He viajado por la actualidad observando y narrando en primera persona el hastío, el cansancio, la desmoralización, la añoranza, la penuria económica y la miserable política. Curiosamente un año y pico después de empezar a escribir aquí, a lo lejos se ven claros en el horizonte. En Madrid brilla el sol, los jóvenes se ponen en pie no para aplaudir sino para gritar. Se levantan campamentos para la esperanza y en el mundo se retwittea #spanishrevolution.

Me alegro, formo parte de la generación perdida, que también tiene derecho a esperanzarse, a decirle a los etéreos mercados: NO. A los pútridos políticos: NO. A lo encorsetados que les va bien así: NO. A los cobardes:NO. Al engaño de esta democracia: NO. Al no se metan en política: NO. Al pasado opresor: NO. A los manipuladores: NO. A los especuladores: NO.

En definitiva, estoy contento porque desde el 15M parece que algo late debajo del asfalto de nuestras ciudades, algo de barricadas en este Mayo español hay en las tiendas de campaña, algo de cambio en este resfriado de libertad, en esta rabia acumulada, en este ser realistas pidiendo lo imposible.


Galicia

Por avatares de la vida esta semana pasada estuve en Galicia, mas concretamente en Lugo. Hoy que aquella tierra arde a manos de terrorista...